miércoles, 12 de agosto de 2015

Crítica de "Conducta"

Que fantástica película, Cuba demuestra una vez mas que es uno de los gigantes del cine Latinoamericano. El país que hace 50 años enseñaba a Hollywood lo que era un plano secuencia de verdad, en la afamada "Soy Cuba", nos trae esta historia de superación, tan magníficamente dirigida como interpretada.El filme nos cuenta la historia de Chala, un niño cubano cuya difícil vida transcurre junto a su madre alcohólica en la casa que Chala paga gracias al dinero que gana cuidando los perros de pelea de su amigo Ignacio, quien Chala sospecha desde siempre que es su hijo. Nuestro protagonista solo se aleja de la marginalidad y la violencia cuando esta con Carmela, su profesora, a la que tiene un profundo afecto.

Con este punto de partida, el director Ernesto Daranas ("Los dioses rotos") construye una película de 10, una historia íntima, que no mundana, con unos personajes imposibles de imaginar en otros actores y el uso de una magnífica paleta de color que nos mete de lleno en los marrones atardeceres que guardan los desconchados muros de una Cuba rota. La propuesta visual es tan segura como acertada, los planos rodados con cámara aérea entre las palomas de Chala son impresionantes, mucho más allá de esto, Daranas rechaza piruetas técnicas, una por la falta de medios, y otra (me gustaría suponer que más importante) para evitar artificios.

Respecto al guión, Chala es un niño violento y maleducado sin respeto por nada, y sin embargo, es imposible no empatizar con él, un personaje de una complejidad enorme, todo lo que hace lo empuja a la escuela de conducta, un sitio al que no quiere ir por nada del mundo. Pero lo único que lo separa de ella es Carmela, los incesantes esfuerzos de la anciana son lo único que lo separa del reformatorio. En realidad Carmela es lo único que se interpone entre Chala y el límite de todo, y él no puede hacer más que respetarla como si de su madre se tratara, tan estrecha es la relación, que cada vez que Chala es arrestado, no es con su madre con quien lo llevan, sino con Carmela. Es de hecho la madre de Chala uno de los principales males para él mismo, alcohólica, pendenciera y cuyo amor por su hijo ha quedado en segundo plano, hasta para evitar decirle que Ignacio es su padre. Son siempre los personajes del entorno mas alejado de Chala los que lo llevan hacia el buen camino, ya no solo Carmela, el director de la escuela de conducta, la directora de su escuela, los compañeros de clase, incluso con los que se pelea, pero sobre todo el personaje de Yeni, el amor de Chala y con la que comparte algunas de las escenas más memorables de la película.

En resumen, es una película ejemplar, bien realizada e interpretada, y que deja una sensación muy agradable cuando acaba. Fue la enviada por la Academia Cubana de Cine a competir por el Oscar y el Goya, y además de múltiples galardones ha sido la ganadora del premio Platino a mejor película iberoamericana de 2014, nada mas que decir, vean, juzguen y denme la razón.


Chema Montero

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