jueves, 16 de noviembre de 2017

Crítica de "Musa"

-Decepción mayúscula. Una cinta que no provoca escalofríos ni emoción, solo apatía.

-Vulgar, manufacturada, sin pizca de genio o inspiración. Una sucesión de escenas trilladas narradas de forma farragosa y carente de alma.

Reconozco que tenía muchas ganas de ver lo nuevo de Jaume Balagueró. Un misterio, extraños rituales y elementos sobrenaturales con resonancias al cine de Dario Argento; terreno conocido para el cineasta catalán. De hecho esta nueva propuesta me recordaba al debut de Balagueró en el largometraje: Los sin nombre. Sin embargo en esta ocasión no adapta a Ramsey Campbell, sino una de las novelas de José Carlos Somoza, titulada La dama número trece. El guion está escrito a dos manos, entre el propio Balagueró y Fernando Navarro, co-guionista de la reciente Verónica, de Paco Plaza. Finalmente, al tratarse de una co-producción entre España, Irlanda, Francia y Bélgica; encontramos un reparto internacional encabezado por Elliot Cowan, Franka Potente y Ana Ularu. Dicho ésto toca cruzar el velo para descubrir que la última obra del director de Mientras duermes es una pavorosa decepción.

sábado, 14 de octubre de 2017

Crítica de "Logan Lucky"

-Soderbergh vuelve por todo lo alto, demostrando ser no solo el rey del ritmo, sino también uno de los mejores cronistas de la Norteamérica contemporánea.

-Una de las películas más astutas e inteligentes del año. Es además un torrente de diversión disparatada con una espléndida puesta en escena y estupendas interpretaciones.

Desde 2013 el bueno de Steven Soderbergh nos había dejado en la estacada cinematográficamente hablando, su última película fue la notable e infravalorada Side Effects y desde aquello se ha dedicado plenamente a las dos temporadas de su serie The Knick. Pero muchos echábamos de menos ver el increíble talento de este singular cineasta en la gran pantalla. Solo hemos tenido que esperar hasta ayer, cuando finalmente regresó con lo que parece una simple puesta a punto de facultades o una confirmación de que su estilo sigue plenamente en forma. Aunque tal vez debajo del capó esta Logan Lucky esconda mucho más de lo que permite percibir su fachada. Como siempre han hecho las películas de Soderbergh. Porque quizás usted que lee ésto fuera a ver Magic Mike por los tipos guapos y musculados quitándose la ropa al ritmo de la música, pero aquello era también un inesperado retrato de la américa moderna, de la crisis económica, la lucha de clases y el fracaso del utópico sueño americano. Ahora obviando los niveles de lectura, lo importante es que Soderbergh regresa con una alocada comedia de atracos que subvierte Ocean's Eleven con elegancia, pasmosa facilidad y virtuosa agudeza. Así que vamos allá, a conocer a los hermanos Logan. Suena Some Days Are Diamonds.

domingo, 8 de octubre de 2017

Crítica de "Blade Runner 2049"

-Un viaje muy largo y lleno de baches que no lleva a ningún lugar nuevo, ni particularmente interesante ni mínimamente sorprendente respecto a su legendaria antecesora.

-Villeneuve brinda un torrente visual agotador y paralelamente se pasa 163 minutos dando palos de ciego.

Hoy vengo a hacer de malo, a desinflar todo el hype que los medios han ido creando con sus histriónicos artículos, poseídos por la falta de reposo postvisionado, la poderosa nostalgia y el desbordante talento visual de los señores Villenueve y Deakins. Porque aún tratándose de una más que innecesaria secuela de una de las grandes obras de la ciencia ficción, del cyberpunk y el cine negro; los responsables tras de ella hacen posible soñar con una secuela digna, de hecho eso mismo se antoja irresistible por parte de un fan que desea amar esta nueva historia producida por el propio Scott y co-escrita por el guionista de la original, Hampton Fancher. No obstante, siento decir que estamos lejos de aquella sensación de nos dejó Blade Runner, de su aura, de su aliento triste y ciertamente épico, de su belleza sucia y de sus personajes inolvidables. Esta apuesta fuerte de Villeneuve impacta como película íntegramente visual, pero nunca va más allá de su bonito envoltorio ni a nivel emocional ni cerebral. Por eso antes de empezar a escribir sobre esta inflada secuela, pido que hagan con ella lo que muchos consideran una técnica impecable para aprender a beber whisky. Échenle un poco de agua al dorado brebaje, eso reducirá la intensidad y les permitirá distinguir los sabores y elementos que lo componen. Habrán comprobado que la fuerza de este licor en particular proviene del alcohol, pero también que tras ese golpe superficial del apartado visual hay completa pobreza en cuanto a matices, emociones y sensaciones. Villeneuve ha hecho una película sin alma, pero lo peor es que ha hecho una película sin riesgos.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Crítica de "madre!"

-Aronofsky se encuentra con Polanski y ofrece uno de sus trabajos más agresivos y personales. Imperfecto, desasosegante, subjetivo y necesario.

-Se sale fatigado y descompuesto de la sala, el porqué depende de cada uno.

Era evidente que Darren Aronofsky iba a traer de vuelta la controversia con su último trabajo. Una película que puede tildarse de inclasificable aunque haya muchas, casi demasiadas, formas de clasificarla. Paramount ha decidido hacerlo -falsamente- como una película de terror, lo que llevará a muchos adolescentes a la sala para encontrarse con algo radicalmente distinto. Eso mismo ocurrió ayer en el pase al que acudí, y me hizo reflexionar sobre lo que nos propone el cineasta. En un mundo donde el cine contemporáneo vive de remakes, secuelas y películas manufacturadas, Aronofsky elige ser él mismo, el tipo pretencioso al que amas u odias, ese creador tan personal que siempre busca golpearnos con contundencia. Por tanto madre! es una obra original, pero más aún que eso, es una obra que respira gracias a la subjetividad del espectador. En un momento en el cual el gran público está tan acostumbrado a lo fácil, lo mascado y lo literal, Aronofsky propone algo que parece subversivo; que el espectador se convierta en un observador activo, que participe de lo que ve, que analice lejos de la literalidad, que entre en el juego con los sentidos prestos para ser puestos a prueba, que haga un esfuerzo para obtener algún tipo de recompensa.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Crítica de “Kingsman: The Golden Circle”

-Donde antes había originalidad, frescura, ingenio y diversión comiquera; ahora hay empache e indigestión. Es, como dirían los Statesman, una secuela de garrafón.

-Sigue siendo más divertida que las películas de Bond, pero solo que las de Brosnan, Lazenby y la horrenda Moonraker.

Sí, también me gusta mucho el cine de Matthew Vaughn, es un cineasta con el que me encantaría irme de fiesta. Desde Layer Cake me han entusiasmado todos sus trabajos, porque ha sabido mostrarnos su mala leche a través de su talento para el manejo del humor negro. Pero lo más importante es que además de acción sorprendente y chistes groseros de calidad, sus filmes siempre tenían algo que decir. Ahora que regresa al universo Kingsman, realiza la primera secuela de su carrera como director, algo curioso teniendo en cuenta que la mitad de sus películas obtuvieron al menos una secuela. En el guion repiten él mismo y Jane Goldman (El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares) y con la globalización del conflicto fuera de los barrios urbanos de Londres, también se extiende el reparto con añadidos de la talla de: Julianne Moore, Halle Berry, Pedro Pascal, Channing Tatum, Jeff Bridges y Bruce Greenwood -entre otros-. Ahora veamos si la propuesta merece que vayamos a la cita con nuestro mejor atuendo a medida o si sería mejor acudir con un alto porcentaje de alcohol en sangre.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Crítica de "Detroit"

-Bigelow vuelve a ponernos en primera línea de fuego, esta vez para lograr que sintamos la furia y la resignación de una raza entera. A cambio trivializa y suprime elementos vitales para cualquier película, crónica o discurso.

-Will Poulter arquea la ceja y se convierte en uno de los villanos más terroríficos del cine reciente.

Kathryn Bigelow, esa irrepetible cronista de la historia de América que siempre nos zambulle en el conflicto con una intensidad dramática casi insoportable por asfixiante. No importa cual sea tal conflicto: Irak, Afganistán o en este caso los disturbios raciales que sacudieron la ciudad de Detroit en julio de 1967. No por alejarse 50 años de la época actual o cambiar el tema central de la propuesta la directora evade el thriller político en contextos bélicos que ha caracterizado sus anteriores películas. Por ello Mark Boal vuelve a estar al frente del guion, encargado de reconstruir unos terribles hechos mediante declaraciones de testigos y datos históricos. A priori todo comenzó con una redada policial en un bar nocturno sin licencia, pero nosotros sabemos que empezó siglos atrás en la historia americana. Será una narración animada a través de los cuadros de Jacob Lawrence la responsable de hacernos recordar. A partir de ahí, Detroit.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Crítica de "It"

-Es como un buen pasaje del terror: emocionante, divertido, vistoso y lleno de criaturas deformes. Pero también carente de terror.

-Muschietti ha creado una película sólida y muy entretenida que seguramente animará a las nuevas generaciones a abrir un libro de King. Y cuando abres el primero estás destinado a no parar.

En la última década la nostalgia ha traído de vuelta -más que nunca- aquellos inolvidables años 80 en forma de producciones de todo tipo. El ejemplo más reciente es la exitosa serie de Netflix y los hermanos Duffer, Stranger Things. Ejemplo muy apropiado, pues en las últimas semanas he estado leyendo a mucha gente que cree que esta It dirigida por Andrés Muschietti (Mamá) es una copia de la susodicha serie. Desde luego todas esas personas desconocen que It es una de las obras maestras de Stephen King, y que fue publicada allá por 1986. De hecho ya existía una adaptación que vio la luz en forma de telefilme en 1990, y gracias a la cual el payaso de Tim Curry se permitió aterrorizar a toda una generación. Ahora Muschietti llega decidido a narrarnos la historia de un modo revitalizado y también más fiel, capturando su cariño por la obra de King así como el espíritu de la infancia y el cruce hacia la madurez que habitan en las páginas de la novela y prácticamente en toda la obra de King. Madurar, esa aterradora cosa que convierte al payaso de Bill Skarsgård en poco más que un chiste. Antes de comenzar a escribir siempre me viene a la mente aquello de: “The scariest moment is always just before you start”.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Crítica de "Verónica"

-Paco Plaza acerca el terror hasta la puerta de nuestra casa y le invita a entrar.

-Un delicioso caramelo endemoniado de atmósfera turbadora, inquietante simbología y terrorífico significado.

Nadie olvidará cuando Jaume Balagueró y Paco Plaza llevaron el terror a un bloque de edificios que radiografiaba con humor -y acierto- nuestra sociedad española. Era difícil que el miedo se acercara más a nuestra vida cotidiana, a nuestra realidad material. Por eso [•REC] fue una película importante para la producción de cine de terror en nuestro país, y desde entonces hemos disfrutado de no pocas buenas producciones del género hechas en tierra patria. Ahora Paco Plaza vuelve a su género por excelencia con una propuesta que tiene suficiente claves como para convertirse en otro punto esencial en la historia del género. La historia está basada en unos acontecimientos reales ocurridos en el barrio de Vallecas en los años 90, que desembocaron en el único caso policial en España con referencias a elementos paranormales. ¡Cuán aterrador es pensar que la realidad pueda superar a la ficción!

jueves, 31 de agosto de 2017

Crítica de “El otro guardaespaldas”

-Rutinaria, anticuada, vulgar y desgarbada comedia de acción. Puede que el personaje de Reynolds sea un agente Triple A, pero ésto es una producción de serie B con la peor de las connotaciones.

-Es como si la propia película se disparara en el pie y fuera desangrándose a lo largo del metraje.

Empiezo estas líneas dejando clara una cosa, que no tengo prejuicios contra el cine de acción ni tampoco contra las “Buddy movies”. De hecho hay pocas cosas que suenen tan apeteciblemente veraniegas. Ahora bien, Hollywood ha logrado agotar la fórmula como con casi todo lo demás y el espectador actual necesita algo más que un par de chistes raciales o escatológicos y una ensalada de tiros entre furgonetas. Por eso Patrick Hughes, el tipo que se encargó de hundir la saga de The Expendables con aquella infumable tercera entrega, ha decidido darle una vuelta de tuerca al esquema habitual y ofrecernos un rato de buen rollo sin reglas. Aparte de su guiño paródico al filme protagonizado por Kevin Costner, la propuesta pinta bien debido a un potente reparto encabezado por ese dúo Reynolds-Jackson. Solo queda aludir a esa línea de diálogo tan utilizada en este género: ¿Qué puede salir mal?

jueves, 24 de agosto de 2017

Crítica de “Valerian y la ciudad de los mil planetas”

-Besson desaprovecha el poco potencial y enfatiza todos los problemas de este desastroso viaje veraniego que al menos ha salido más barato que fichar a Neymar.

-Con todas las posibles formas de vida extraterrestre y aún así es difícil creer que alguien pueda hacer películas peor que este señor. La dirección es desechable, el guion es basura espacial.

No leeréis aquí muchas referencias mías a esos polémicos cómics sci-fi que influyeron de sobremanera en todo el género posterior (especialmente en el cine), básicamente porque hay muy poco en esta propuesta de Valérian y Laureline, obra de Jean-Claude Mézières y Pierre Christin. Luc Besson más que pagar una deuda con el diseño de Mézières para su The Fifth Element, ha querido volver a hacer su filme más de culto en un intento de merecerse eso de “visionario” que tanto le gusta escuchar y leer. De este modo ha eliminado todo lo atractivo de las aventuras originales para entregar un vacuo y aparatoso chute de color, extragavancia y destellos digitales con la intención de hacer su propia Avatar, logrando con descacharrante ironía que la obra que permitió la existencia de Star Wars se convierta, en su transmutación al medio cinematográfico, en una copia del universo de George Lucas. Le ha costado unos 180 millones hacer un blockbuster torpe y carente de ingenio y/o interés. Una cinta facilona y tonta, repleta de problemas y con un apartado visual que no es tanto como se cree. Pero si hay algo bueno también debe ser dicho, es fácilmente olvidable.